Foro virtual del TTIX: Resumen de los debates

El foro virtual del Intercambio TTI 2018 tuvo lugar del 8 al 29 de octubre de 2018, como parte de los preparativos del Intercambio TTI, que se realizará en Bangkok, del 12 al 16 de noviembre de 2018. Estos fueron los objetivos del foro virtual:

  • Brindar un espacio para que los participantes pudieran compartir sus pensamientos y experiencias iniciales, en relación con los distintos temas tratados en los debates en línea, que se esquematizarán durante las sesiones del Intercambio.
  • Definir las expectativas de los participantes, es decir, lo que esperan aportar a las sesiones y lo que esperan obtener de ellas.
  • Destacar las preguntas y los temas clave que nutrirán el diálogo y las sesiones planificadas.

Los debates se basaron en el artículo de reflexión que se propuso reflexionar acerca de “dónde nos encontramos en este momento” y “hacia dónde vamos”, al cabo de diez años, dado que la Iniciativa está llegando a su fin.

Más de treinta think tanks participaron del foro y algunos de ellos lideraron las conversaciones. Las intervenciones, de distintas partes del mundo, reflejaron la diversidad de los think tanks en sí mismos, así como los diversos contextos en los que operan. A pesar de esta rica diversidad, las recomendaciones que surgieron de los think tanks se reforzaron mutuamente, lo que demostró que, tanto los desafíos como las oportunidades disponibles para la comunidad, se pueden aprovechar mejor trabajando en forma conjunta.

El foro virtual comenzó instando a los participantes a recordar los profundos cambios en la manera en que los encargados de la toma de decisiones interactúan con la evidencia y lo que han aprendido, en los últimos diez años, sobre la forma de demostrar el impacto.

La tendencia general parece positiva pero modesta. Los factores que han llevado a esta situación incluyen la formación de vínculos con los encargados de formular políticas y su participación en las etapas de planificación. El hecho de mantener un flujo de comunicación constante con los organismos gubernamentales también ha sido clave, por ejemplo, en El Salvador y en Tanzania. Este compromiso continuo con los encargados de formular políticas los ha ayudado a percibir a los think tanks como defensores de una sólida formulación de políticas, más que como actores o agentes políticos. La percepción de los think tanks también ha mejorado, en cierto sentido, dado que el espacio político general se ha vuelto más abierto. Ha sido el caso de Burkina Faso durante los últimos años, oportunidad que los think tanks han aprovechado.

La capacidad de demostrar el valor agregado que genera la evidencia se ha visto afectada por el hecho de que la mayoría de los think tanks no ha planificado sus procesos de cambio o documentado los relatos de evidencias, al menos en Tanzania y Burkina Faso. Una lección aprendida en el caso de El Salvador es que la clave para generar influencia es la capacidad de comprender lo que es importante para los encargados de la toma de decisiones y garantizar que el contenido y el canal de comunicación se adapten a estas necesidades.

La reunión de los think tanks que ha logrado TTI, ha mejorado el enfoque y las operaciones, tanto de organizaciones individuales como de la comunidad en su conjunto. A su vez, el respeto y la consideración otorgada a la función y al valor agregado de los think tanks ha aumentado, lo que ha llevado a la aparición de más think tanks, como en el caso de Burkina Faso.  El crecimiento de la comunidad ha aumentado la visibilidad sobre el trabajo de los think tanks, los ha ayudado a posicionarse y ha aumentado su capacidad de ejercer influencia en los encargados de la toma de decisiones.

Sin embargo, esto no ha modificado significativamente las perspectivas de financiación de los think tanks del hemisferio sur. Si bien el apoyo de TTI a los think tanks del sur ha brindado, a algunos pocos afortunados, el respaldo financiero para fortalecer a sus organizaciones, proporcionar estabilidad en tiempos de volatilidad y, en algunos casos, facilitar la aceleración del crecimiento o de la transformación organizacional, la comunidad de think tank del sur, en su conjunto, no ha tenido la atención de muchos donantes nacionales e internacionales.

Los investigadores locales (del hemisferio sur) continúan teniendo dificultades para acceder a una financiación competitiva. Esto se debe a diversos motivos, pero uno de los principales es que muchos donantes “consideran que los investigadores del hemisferio norte generan investigaciones de mayor calidad”, como afirmó, provocativamente, un colaborador. Muchos otros estuvieron de acuerdo con esta concepción e incluso remarcaron que no se trata solo de una percepción sino de una realidad, teniendo en cuenta la gran escasez de recursos —incluidos la generación de habilidades y la literatura— para los investigadores del hemisferio sur en comparación con los investigadores del hemisferio norte.

Sumado a la falta de apoyo de los gobiernos nacionales, los think tanks han tenido que automotivarse y buscar continuamente recursos de los donantes para mantenerse al día y generar investigaciones de calidad. No obstante, aquí no termina la batalla. Si bien los investigadores del hemisferio sur sortean numerosos obstáculos para generar investigaciones de muy alta calidad, aún deben enfrentar el desafío de comunicar los resultados, que muestran el valor agregado de su trabajo y la debilidad de los modelos de financiamiento actuales.

Hacia el final del foro virtual, y a medida que los think tanks se preparan para el futuro, necesitarán encontrar maneras de volverse más sostenibles y menos dependientes de la financiación de los donantes. Para que esto ocurra, y se produzca finalmente un cambio en la percepción y en la práctica, es importante continuar invirtiendo en la capacidad de los investigadores del hemisferio sur y en su acceso a los recursos, así como fortalecer las colaboraciones entre los investigadores de ambos hemisferios y fomentar su migración circular.

Los think tanks también resultarían beneficiados al participar, de manera más proactiva, en la definición de la agenda de políticas, a nivel regional e internacional, que es donde se están desarrollando metas y objetivos. La mejor manera que tienen los think tanks de posicionarse y seguir siendo relevantes es trabajar con otras personas que ya estén ocupando estos espacios y producir investigaciones significativas y de alta calidad, que puedan aportar información para la formulación de políticas. No obstante, es importante remarcar que, en general, ya existen políticas adecuadas. El problema principal es que no se están implementando.

El hecho de estar presentes en las etapas iniciales permitiría a los think tanks desarrollar un enfoque muy estructurado y estratégico, para contribuir a la implementación, valoración y evaluación, e influir en los procesos que están impidiendo la ejecución de políticas, haciendo innegable la presencia de este valor agregado.

Mientras la comunidad TTI se prepara para la reunión de Bangkok la próxima semana, el Intercambio 2018 dará a los think tanks el espacio necesario para seguir reflexionando sobre sus logros y sus desafíos de los últimos diez años, trabajar juntos en la elaboración de una hoja de ruta destinada a fortalecer los vínculos que se han creado por cortesía de esta iniciativa, y pensar en el futuro y en la manera de mejorar la formulación de políticas a través de evidencia sólida y relevante.

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